La mayoría de los propietarios presenta una reclamación solo unas pocas veces en la vida, así que el proceso resulta desconocido justo cuando se está bajo estrés. Los datos del sector muestran por qué conviene estar preparado. Según el Insurance Information Institute, citando datos de ISO/Verisk, en 2023 hubo 5.33 reclamaciones de hogar por cada 100 viviendas aseguradas y la reclamación media pagada fue de $20,062. Entre 2019 y 2023, el viento y el granizo causaron el mayor número de reclamaciones, mientras que las de incendio y rayos fueron las más costosas, con un promedio de $88,170.

1. Ponga a todos a salvo y evite más daños

Si hay un incendio, una fuga de gas o un riesgo estructural, salga y llame primero a los servicios de emergencia. Una vez que sea seguro, tome medidas razonables para evitar más daños: cierre el agua, cubra con una lona un tejado roto, tape las ventanas con tablones. Las pólizas exigen proteger la propiedad de nuevas pérdidas, y la NAIC señala que el costo de estas reparaciones temporales normalmente se reembolsa cuando la pérdida está cubierta. Conserve todos los recibos. No empiece las reparaciones definitivas antes de que la aseguradora haya visto los daños, salvo que esté de acuerdo.

2. Documente todo antes de limpiar

  • Tome fotos y vídeo de cada habitación dañada, del exterior de la casa y del origen del daño.
  • Haga una lista de los bienes dañados y perdidos con su antigüedad y precio aproximados. Lo ideal es un inventario del hogar hecho antes de la pérdida; la NAIC ofrece una aplicación gratuita de inventario del hogar.
  • Conserve los objetos dañados, si es posible, para que el ajustador pueda inspeccionarlos.

3. Notifique la reclamación sin demora

Llame a su aseguradora o agente, o use el portal en línea o la aplicación. La NAIC señala que la mayoría de las aseguradoras fijan plazos para notificar las reclamaciones, así que notifique lo antes posible. Tenga a mano su número de póliza, una descripción de lo ocurrido, la fecha y la hora, y sus fotos. Anote el número de reclamación y el nombre del ajustador. Si su vivienda y su automóvil están asegurados con compañías distintas y ambos resultaron dañados, presente la reclamación en cada aseguradora.

4. Entienda su cobertura mientras espera

Parte de la pólizaQué paga
Vivienda (Cobertura A)La estructura de la casa
Otras estructuras (B)Garaje independiente, valla, cobertizo
Bienes personales (C)Muebles, ropa, aparatos electrónicos
Pérdida de uso (D)Gastos adicionales de vida mientras la vivienda es inhabitable
Responsabilidad civil y pagos médicosLesiones a terceros y daños que usted cause

Compruebe pronto dos cosas. Primero, el deducible: muchas pólizas en zonas propensas a tormentas tienen un deducible porcentual aparte para las pérdidas por viento o huracán. Segundo, si tiene cobertura de costo de reposición o de valor real en efectivo. El valor real en efectivo descuenta la depreciación; el costo de reposición paga la reparación o sustitución con materiales nuevos, a menudo en dos pasos (la depreciación se libera una vez realizados los trabajos). Las pólizas de hogar estándar excluyen las inundaciones y los terremotos, que requieren cobertura aparte.

5. Gastos adicionales de vida

Si no puede vivir en la vivienda después de una pérdida cubierta, la cobertura de pérdida de uso paga los gastos adicionales de vida (ALE): el aumento respecto a sus costos normales, como un hotel o un alquiler y gastos extra de comidas. La NAIC subraya que el ALE no pagará la cuota de su hipoteca, que muchas pólizas tienen límites en dólares o en tiempo, y que necesitará recibos de todo.

6. La inspección del ajustador

La aseguradora enviará a un ajustador o pedirá fotos y vídeo en reclamaciones menores. Esté presente en la inspección, señale todos los daños, incluidos los daños ocultos por agua y los objetos del desván o del sótano, y pregunte cómo se elaborará el presupuesto. Consiga también el presupuesto de su propio contratista; es su mejor herramienta si las cifras no coinciden. En una pérdida grande o compleja puede contratar a un ajustador público con licencia; consulte nuestra guía de ajustadores y tasadores.

7. Revise la liquidación

Compare línea por línea el presupuesto de la aseguradora con el de su contratista. Las diferencias habituales son partidas omitidas, precios unitarios bajos y costos de adaptación a normativa o de retirada de escombros. Si el prestamista hipotecario figura en la póliza, el cheque por la vivienda puede emitirse a nombre de usted y del prestamista, que libera después los fondos a medida que avanzan las reparaciones.

8. Si no está de acuerdo

  1. Envíe a la aseguradora sus pruebas por escrito y pida una nueva inspección.
  2. Use la cláusula de tasación si la disputa es solo sobre la cuantía.
  3. Presente una queja ante el departamento de seguros de su estado si la aseguradora no responde o cree que la reclamación se está gestionando mal.

Encontrará los detalles en qué hacer cuando se deniega una reclamación.

Protéjase del fraude en las reparaciones

Después de las tormentas, es frecuente que contratistas sin licencia vayan de puerta en puerta. La NAIC aconseja comprobar referencias, obtener varios presupuestos, no firmar documentos que no entienda y no pagar nunca la totalidad antes de que el trabajo esté terminado.

Los formularios de las pólizas y las normas estatales varían, así que lea siempre su propia póliza. Para comprobar si los límites de su cobertura siguen ajustándose al costo de reconstrucción, visite nuestra sección de seguro de hogar o solicite una cotización.